¿Alguno de ustedes se ha preguntado qué hace que las mujeres sean tan complejas?
Seguro que lo han escuchado y lo han aceptado como un hecho de verdad absoluta, como que el cielo es azul o que Michel Jackson es blanco.
Pero a razón de la verdad, las mujeres no son complejas, simplemente están confundidas.
Y cómo no estarlo si nos educan desde el momento de nacer con ideas contradictorias...
Nos enseñan que una mujer debe ser independiente, pero nos machacan toda la infancia con cuentos de princesas; nos dicen que somos tan buenas como los hombres en todo, pero se les olvida el detalle de que no somos como ellos ni podemos hacer las cosas como ellos las hacen; nos exijen que seamos profesionales, pero sin descuidar nuestras labores como dueñas de casa, madres abnegadas ni divas... Y la única forma que tenemos de ser "exitosas" es vivir estressadas y culposas toda la vida.
Y encima están los malditos estereotipos.
Osea, o eres la perra deseable, esa que cumple las fantasías de todos los hombres, o eres la mujer virginal que será la madre de los hijos y que, por definición, es frígida.
O eres la modelo de portada de revistas, con cuerpo escultural y tonta como puerta giratoria, o eres la profesional destacada, esa que es valorada por toda la empresa por lo seca y maldita.
O eres una o eres la otra, pero el mundo no te permite ser todo.
¿Y eso por qué? Porque los roles que debe cumplir la mujer se lo prohiben.
Hay que ser demasiado seca para ser rica, inteligente, buena madre, buena esposa, simpática, talentosa y encima una perra en la cama.
De hecho, eso de ser una perra en la cama es algo que es mal visto, por lo que se aprende desde chica a que eso es malo, que no debe gustarte porque si te gusta te vas a ver mal... Osea, te obligan a ser frígida y a fingir orgasmos por mantener la imagen de mujer respetable!
Por si todas esas exigencias absurdas fuesen pocas, hay algo que no podemos olvidar y que tendemos a menospreciar demasiado, siendo en gran parte la razón de todos nuestros males: Las hormonas.
Porque, por muy buenas profesionales que seamos, no podemos negar que hay días en los que nada nos resulta y todo sale mal desde que nos levantamos: Sentimos que el pantalón de siempre se nos ve terrible, que el vecino nos mira feo, que el jefe tiene algo contra nosotras y que el maldito programa fue diseñado para hacernos la vida imposible. Pero la realidad no se ha alterado desde el día anterior y es sólo culpa de las hormonas of doom.
Entonces, ¿Cómo pretendemos estar a la misma altura de un hombre que no sufre de esos cambios? Y aún así tratamos en contra de la misma naturaleza y sin ningún buen resultado posible, como Sísifo con sus piedras.
Aquellos que dicen que las mujeres son seres complejos están muy equivocados. En el fondo todas quieren lo mismo, aunque muy pocas estén dispuestas en estos días a aceptarlo porque sería muy mal visto.
Pero, por esta vez dejaré esto hasta aquí.
Quizás otro día les diga qué es eso que todas las mujeres quieren.
Saludos a mi Castor, a mis amigos de siempre, a los que leen esto a pesar de todo y a los que se mueren por escribirme algún comentario pero no lo hacen porque les da vergüenza que todos sepan que leen esto.
Y especialmente esta vez, un saludo a María Magdalena... En azul, como te gusta a ti.
Mrs. Pirate Peach
(la única cabra integral)
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1 comentario:
Bueno...
En este año que ha empezado no he intercambiado más palabras contigo que para felicitarte el año, ya que raramente te veo. Cuando yo estoy tú no estas, y viceversa...
Sólo pasaba para saludar, y para ver qué era de tu vida, aunque esto tampoco lo actualices muy seguido. Yo entré a clases ya y acabo de reponerme de un catarro proveniente de una epidemia casera en la que no se libró nadie salvo mi abuela y mi perra... pasé el día de Reyes en la cama con décimas. No fue buen inicio de año...
Aunque bueno, en fin de año sí triunfé. Moderadamente (no me salió el teñido como quería), pero algo es algo.
Te dejo muchos besos. Espero saber más, si es que estamos las dos en el msn algún día al mismo tiempo...
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