miércoles, 14 de noviembre de 2007

La verdad sobre la relatividad del tiempo y las represas de los castores

Ayer, luego de varias semanas sufriendo horrorosamente por aquellos nefastos diseños y estilos de los tipos de diálogos ciudadanos, finalmente terminé el portal.
Y quedó mejor de lo que esperaba.
Eso que pensé que no iba a alcanzar a terminarlo después de borrarlo todo el sábado, cuando lo quedé mirando un momento y decidí que algo tan horrible no merecía existir.
Finalmente acudí al siempre fiel estilo "banco", ese salvador blanco con mucho juego de azules y, obviamente, una hoja de estilo absurdamente extensa y detallada.
Me quedé hasta tarde en la oficina, no tanto como otras veces pero si hasta mucho después de anochecer. En medio de mi total perdición llegó un castor a socorrerme con su presencia y una manzana exquisita que me devolvió el ánimo... Aunque no tanto como volver a tenerlo mirándome mientras trabajo, algo que descubrí que me motiva bastante a hacer mejor lo que hago.
Repito lo que antes he dicho, por tantas bendiciones me siento obligada a ser cada día mejor, a entregar siempre lo mejor de mi, a intentarlo una y mil veces hasta hacerlo todo perfecto, porque de alguna forma debo compensar tanta felicidad que los dioses me han entregado.
Peeero, tengo mis límites.
Y nuevamente se notan cuando, como ayer, quise seguir rindiendo como siempre pero el sueño me ganó teniendo tanto por hacer.
Después de solucionarle la vida a la sirenita y a sus cangrejos amigos, me queda el tiempo para ver lo de EGO, aunque al parecer siguen contando conmigo para la actualización del sitio porque ya he recibido nuevos .pdf para agregar... Aunque creo que me daré el trabajo de achicarlos un poco, porque archivos tan grandes van a colapsar el sitio demasiado pronto. Son sólo 300mb de capacidad y ya hay 200 ocupados por puros archivos que en realidad no le interesan a nadie, como gigantografías de esos afiches horrorosos de los cuales no quiero ni acordarme por lo traumático que fue, no sólo verlos, sino tener que escuchar que la gente que estaba ahí decir que estaban excelentes.
El gusto es una virtud de pocos. Period.
Anoche comí unos deliciosos caracoquesos con callampitas, salame y ciboullete en la camita... Comprenderán lo exquisito que es ese tipo de gustos a las 2 de la mañana. También ayer encontré el primer cerdo lanudo para la granja de cerdos lanudos que tendré en algún momento; luego vendrán los pollos, las vacas y los hamster... Porque yo exijo al menos una pareja de hamsters, ojalá no suicidas.
En otras noticias, tengo que empezar a actualizar mis contactos y picadas, sobre todo orientado al más por menos, osea a más calidad y más productos por menos dinero.
Empieza nuevamente el tiempo de ahorrar, aunque las metas ahora no están tan distantes como antes.
En el mismo sentido, sigo creyendo que esto del amor es un milagro maravilloso. Eso de sentir que ya no se puede amar más sólo para descubrir al segundo siguiente una nueva frontera. O aquello de saber que todo es perfecto, que todo está en orden y siguiendo el curso que debe seguir todo.
Ahora tengo la convicción de que existen muchos caminos por los cuales puede transitar la gente durante su vida, muchas elecciones que pueden tomar y muchos destinos que seguir. Pero sólo existe uno de entre todos esos caminos que es el perfecto.
Y yo lo he encontrado.
... ¿Comprenden el nivel en el que me encuentro con esto?
Cuando lo entiendan... Entenderán lo que es aquello del paraiso en la tierra.

Saludos a todos y gracias por estar siempre.

.Pirate Peach

2 comentarios:

Gwen ap Scathach dijo...

Bueno...

Así están las cosas, y así se las hemos contado.

No hay ya tanto tiempo para hablar como antes, pero que sepas que me sigo acordando de ti. Y espero que todo vaya tan bien, o mejor de lo ha ido hasta ahora.

Mejor, más bien, ya que las dificultades de éstos días como que no, ¿no?

Y sí, sé que debería estar durmiendo ahora mismo, pero no puedo dormir. Insomnio de las narices. Me he puesto a disertar en mi blog sobre mí misma, a veces pasa.

En fin, que... sabes qué es lo que te voy a decir, ¿de verdad lo quieres leer otra vez? ¿O mejor te digo que te tengo una envidia de las que se llaman 'sanas', así, para variar un poco?
No sé, ahora la vida de color de rosa no la veo, sinceramente. Pero negra tampoco. Estoy en un color así neutro, a veces alterado por el agobio al que me suelo autosometer yo, pero neutro de todas formas, al fin y al cabo.

Abrazos variados y surtidos, meega. Y mucha, mucha suerte con todo. De verdad.

Anónimo dijo...

por que no te comiste los caracoquesos, con la callanpa entera.........