martes, 20 de noviembre de 2007

Déjame bailar contigo la alegría linda del último vals, amor

Ayer me dí cuenta de que era la primera vez que me iba realmente de mi casa.
Osea, he pasado algunos meses viviendo en otros lados, pero siempre volvía al refugio paterno. Ésta sería la primera vez que me voy para no volver más.
Supongo que con todo lo que se viene ya no tengo más excusas para seguir posponiendolo.
De hecho todo parece estar tomando recién su curso natural, como si hubiese pasado toda mi vida en un estado absurdo y forzado, una temporada bastante extensa completamente perdida, viviendo algo que no me correspondía.
Y ahora, todo es simple, todo es fácil, hermoso y perfecto.
Claro, con algunas lágrimas, algunos dolores y los males comunes del mundo, porque no sólo existe la luz en un universo en equilibrio como en el que ahora vivo, también está aquello que lastima, también hay noches largas en oscuridad absoluta.
Pero incluso en esas noches puedo contar con ser cobijada entre los brazos cálidos de un castor.
No tengo ganas de escribir mucho más.
Se supone que hoy tengo reunión con la gente de diálogos, pero mi jefa jefosa no me reenvió el mail con la citación y no vino hoy a la oficina, así que ni siquiera sé a qué hora será o si tengo que ir o no.
Lo ideal sería ir, porque tengo ganas de maltratar al diseñador que tantos dolores de cabeza me provocó con sus logos, pero por otra parte no ando con ganas de pelear con nadie. Quizás me haga el tiempo otro día para buscar alguna forma de enseñarles cómo se crean archivos para web y no colapsar la capacidad ni el ancho de banda de los pobres usuarios.

Y oceanos en calma se haran en noches largas
mar calido, mar bravo, mar nuestro, mar salado
mareas en movimiento que en el peor momento
nos funda en un abrazo y sea el final del cuento
que no hay amor perfecto sin ti, y que asi
no habra nadie que te quiera mas que yo

... Sorry, pero ando rayada con esa canción.
Saludos a todos, sobre todo a Gwen, de quién no he sabido desde hace demasiado, sobre todo considerando cómo pasa el tiempo ahora para mi, que un día es toda una vida y todo se detiene en un abrazo y las horas se hacen eternas en las ausencias.

.Pirate Peach

2 comentarios:

Gwen ap Scathach dijo...

Bueno, yo pasaba como aquí, como hago de vez en cuando, y vi esto...

Y aquí te estoy dejando comentario otra vez, para contarte brevemente qué ha sido de mi vida desde la última vez que hablamos, antes de volver de nuevo a trabajar.

Mis horas de internet se han visto reducidas drásticamente entre semana, ya que tengo que practicar mucho con el lápiz y la hoja de papel (pero mucho... me temo que en ese ámbito somos igual de perfeccionistas, y nunca me acaban de parecer bien los trabajos que hago). Ahora me conecto aquí sólo por las noches(y algún ratito breve por la tarde, como ahora), y es justo entonces cuando te pillo yéndote.

Así que me temo que rara será la vez que coincidamos por aquí a partir de ahora, mucho más ahora que vas a comenzar una vida nueva casi con el año entrante.

Todavía queda el blog, donde podemos saber la una de la otra aun sin coincidir "en tiempo real", pero... evidentemente, no es lo mismo. Y se echa de menos esas conversaciones diarias y largas que solíamos mantener. Da nostalgia, pero tampoco es que podamos hacer gran cosa por evitarlo dadas las circunstancias, ¿no?

Así que bueno, por mi parte sin mucha novedad. Estoy comenzando a entrar en rutina de clases-almuerzo-veo tele-trabajo en casa-ceno-ordenador-cama, así hasta que llegue la Navipeich. Y entre tanto no sé si me iré a Valencia en el puente de principios de Diciembre con el chico del otro día.

Cualquier cosa ya te iré informando.
Besos y abrazos.

MK dijo...

Paso por acá brevemente para desearles mucha suerte y ánimo (especialmente a tí, porque él es un pedazo de animal oligofrénico). Mucha felicidad para ambos (no me queda claro si era el 28 o el 30).