martes, 16 de octubre de 2007

Yo te propongo un desliz, un error convertido en acierto...

Ocurre a veces que te encuentras con gente que te descoloca.
Ese tipo de personas que no abundan, de los que hay pocos y por eso encontrarse con uno de ellos es un evento que vale la pena ser celebrado y comentado hasta en medios tan impersonales como un blog.
Claro, el hecho de que sea un medio impersonal no implica que quienes saben quién es quien escribe esto sepan de lo que estoy hablando.
Si, hablo de ti.
¿Y entonces qué se puede hacer?
Cuando no se puede hacer mucho más que sólo disfrutar de aquellos breves momentos que el destino nos ha permitido para estar juntos, luego de reirse de nosotros por todas las malditas coincidencias que nos unen y todas aquellas otras que nos separan.
Vuelvo a preguntártelo.
¿Qué hago contigo?
Extenderse más es inútil, un desperdicio de palabras.
Lo dicho, dicho está.

Lo demás... Es emífero.

.Peach (Aún fuera de temporada)

1 comentario:

Anónimo dijo...

El psicólogo profundo C. G. Jung y el físico cuántico W. Pauli coinciden en que “existe en la naturaleza un principio de vinculación no causal que se manifiesta a través de las coincidencias significativas”. Continúan los científicos: “Existe una estrecha relación entre acontecimientos interiores y exteriores que vivimos. Relación ésta que no puede ser explicada por principio de causa y efecto, pero sin embargo, tiene sentido para el observador”. Hago notar que no está jugando para nada el azar ni la casualidad: tiene una génesis simultánea entre estados psíquicos relacionados con manifestaciones de la vida real, son espontáneos, sincrónicos, reiterativos...