¿Alguien ha visto esta obra? Es buenisima... Pero vamos al tema de hoy.
Antes de hablar sobre lo que quieren las mujeres, tema que antes había prometido referirme, voy a detenerme a reflexionar sobre lo que quieren los hombres, o al menos ese 90% de ese género que se autodenomina "Hombre", con mayúscula y bien resaltado en su virilidad.
Esos a los que les metieron el futbol, los autos y la playboy como un estilo de vida, como una forma de demostrar que eran hombres de verdad. Esos que se andaban pegando en el patio del colegio sólo por jugar, los que despreciaban a las niñitas hasta que comenzaban a verlas de otra forma.
Ese tipo de machos que le susurran ordinarieses a las chicas lindas cuando se les cruzan en la calle, que van a los toppless, a los café con piernas y que sueñan con ser socios del Passapoga, esos que tratan de medirse con los demás, que se acomplejan cuando ven a uno "más grande" en el baño, esos que hablan de sus conquistas a destajo pero que omiten que sus encuentros con la "otra" de turno no duran más de cinco minutos.
Todos conocemos a estos seres, debemos conocerlos porque, lamentablemente, son la mayoría.
Todos hemos tenido encuentros con personajes así, esos que no saben diferenciar entre rojo y fuccia, no porque no sean capaces sino porque saber cosas así los hace sentir más femeninos; tipos que se enfurecen si se les empieza a molestar con esa típica talla de "es niñita...", porque el sólo hecho de que su masculinidad se vea cuestionada es el peor insulto que pueden recibir.
Ese tipo de ser...
¿Qué es lo que quiere ese tipo de ser?
Escenas.
En sus sueños de cómo sería su vida perfecta se imaginan con la chica de la portada de Hustler en un convertible, paseando por la ciudad, luego llegando a una pieza donde tienen sexo a destajo con esta chica...
Sólo una escena.
Y por esa escena es que fantasean con que alguna de estas chicas de portada se van a fijar en ellos, aunque para eso su propia imagen personal se trasmuta dentro de su imaginación, convirtiéndose ellos mismos en modelos de Calvin Klein atractivos y deseables que en cualquier momento van a comprarse el deportivo, aunque sus sueldos sean paupérrimos porque, en general, este tipo de personajes están destinados a no progresar demasiado en sus trabajos por la falta de visión que tienen.
Y es éste tipo de personajes con los que más probablemente vamos a encontrarnos como posibles parejas en nuestras vidas.
Y ya pueden empezar a temblar, porque lo que estos hombres quieren, más allá de esas escenas que quizás algunas podrían cumplir, es todo lo contrario: Ellos sueñan con casarse con la virgen, con la mujer casta y piadosa que les preparará comida rica todos los días, que les tendrá la casa ordenada cuando lleguen y que no disfrutará del sexo, porque eso es de perras, el tipo de mujeres que están en sus fantasías y que no son para casarse, sino que para engañar a la esposa.
Porque este especímen tiene este doble discurso de que aman a sus mujeres, pero sólo si son frígidas; eso de que les pudiese gustar el sexo es impensable, mucho peor si les pudiese gustar alguien más, cómo si sólo ellos pudiesen mirar para el lado y excitarse con la modelo top de moda, y como sus mujeres ideales para esposa son frígidas y ellos siguen teniendo éste problema de tener una imagen de ellos mismos diferente a la real, necesitan llenarse con otras.
Y entonces vienen cosas como "El manual perfecto para engañar a tu mujer", esa que aman y respetan de la boca para afuera, porque la realidad siempre es diferente.
Este 90% de los hombres son los que exigen que sus mujeres, novias, pololas o cosa seria de turno sean frígidas. Son los que se escandalizan si una les dice que ha estado con otros antes que con él (a menos de que una sea muy clara en señalar que él la tiene más grande que cualquier otro), pero mucho más si una se atreve a decir que le ha gustado. Y peor si una pide más de lo que éste ser de record en cinco minutos puede dar.
Claro, acostumbrados a mujeres que prefieren fingir el orgasmo a los dos minutos porque ya no soportan más la tortura de una mala experiencia o simplemente porque no les gusta (en otro momento me referiré sobre éste tema en particular), si una exije lo que es un tiempo razonable, como un par de horas por ejemplo, una es considerada una "ninfómana devoradora de hombres"...
Y son estos hombres los que les interesa que sus mujeres sean vírgenes, o que hayan tenido casi nada de experiencia antes de ellos. Y es por seres que apoyan esta ideología que una crece con el miedo a ser estigmatizada. Porque nuevamente se te exije ser una o la otra...
Si eres una, tienes asegurado pasarlo bien mientras no te sientas culpable ni te importe lo que puedan pensar este tipo de gente.
Si eres la otra, tienes garantizado un matrimonio "feliz", donde tu esposo te dejará tranquila en las noches porque ya se habrá saciado con alguna de sus amiguitas.
Life is cruel...
Para ustedes.
Yo tuve la suerte de conocer a un par de personas en mi vida que me abrieron los ojos a este futuro. Uno de ellos fue un profesor que me mostró que si vivía mi vida en función a lo que pudiese pensar de mi un hombre que aún no conocía, restringiéndome en lo que quería hacer y sin poder disfrutar la vida como realmente se me apetecía... Iba a terminar como el otro 90%: El de mujeres con problemas gástricos que llenan sus carros de supermercado con yogures que aceleran el tránsito intestinal y comprando ciruelax el resto de mi vida.
No, gracias.
¿Cuál fue mi solución? Una que espero puedan encontrar ustedes también: Encontrarse con uno de esos pocos que están en el 10% restante.
Para las que no pueden tener esa suerte, las opciones son dos: O conformarse y ser uno de los dos estereotipos de mujer, o atreverse a no vivir en función a lo que uno de estos especímenes espera de nosotras.
Para todos, saludos desde la Clínica Santa María, donde estoy acompañando a mi esposo luego de un breakdown de estress... No, no estamos usando la isapre para pagarnos un motel, si es lo que se les estaba pasando por la cabeza.
Y... hasta la próxima.
Ah... Y saludos a MM, que la extraño bastante...
Mrs. PiratePeach
(Emolais, Metrosexual y Femicida)
sábado, 26 de enero de 2008
lunes, 14 de enero de 2008
La inevitable mediocridad del ser.
Cada vez que veo a alguien en la calle con una bolsa de Zara me da asco.
No por lo que podrían pensar aquellos que me conocen: Esa manía mia de despreciar todo lo que se populariza hasta desprestigiarse o eso de ser incapáz de usar algo sobrevalorado.
Podrían culpar a aquella mala experiencia, cuando en un momento de desesperación entré a buscar algún pantalón y salí huyendo cuando escuché en el vestidor de junto una chica con demasiado chicle en la boca, con ese acento que te hace cruzar la calle por miedo a que te asalten, preguntándole a su amiga igual de flaite que ella "Oye, no me veo guatona?".
Ese momento "Oops"en el que una se da cuenta de que está en el lugar equivocado.
Porque una cosa es pasar por eso en Patronato, donde una sabe que está en territorio ajeno, pero otra cosa es cuando te das cuenta de que aquellas fronteras sociales ya no son respetadas.
Cierto, hace mucho que esa frontera fue desplazada, pero el encontrar especímenes de ese calibre es diferente; bien saben que yo he defendido al roto huachaca como un personaje 100% chileno en mi afán de reconocimiento de las raices nacionales, pero una cosa es un personaje popular y otra muy diferente es un flaite. De partida, ningún guachaca va a andar tratando de aparentar algo que no es, mientras que uno de estos otros personajes es capáz de vender a su familia por una zapatilla de marca... O en este caso, por una camisa de Zara.
Y luego, ¿Qué creen que piensa una de las personas que andan en la calle con bolsas Zara de forma gratuita? Porque no es que lleven algo que acaban de comprar en la tienda (algo que de por sí habla mal de esa persona por su mal gusto), sino que es cualquier otra cosa.
¿No les da vergüenza que los asocien con una tienda tan desprestigiada como esa?
¿O acaso hay alguna cospiración de la competencia, que le entrega bolsas de Zara a gente horrorosa para que anden con ellas por la calle y así desprestigiar a la tienda?
Pero con lo arribista que son los chilenos en general, no me extrañaría que sea sólo parte de su absurdo afán por aparentar algo que no son, después de todo hasta hace poco aún andaban con celulares de palo y hasta el día de hoy llenan los carros del super para que los vean pero al final no compran nada.
También están los que compran ropa de marca en Bandera, o aquellos que le sacan las etiquetas a los jeans y se las ponen a sus imitaciones.
Hasta me han contado de aquellos que andan con Blackberry's pero sin plan.
Entonces me pregunto la razón y no encuentro otra más que aquello que siempre ha estado en el alma de Chile: El querer ser más, pero como eso implica demasiado esfuerzo es mejor solamente aparentar que lo somos.
Es el autodenominarse "jaguares de latinoamérica" o "los ingleses sudamericanos", el pensar que alguien va a creernos que vamos a ser "desarrollados" vendiendo cobre y frutas, el seguir conservando como gran triunfo el sacar un tercer lugar en el mundial de fútbol del '62... ¿Acaso alguien normal se acuerda del tercer lugar del último mundial?
Pero no importa demasiado, porque el día en que los chilenos se den cuenta de que a nadie le importa lo que hagan o dejen de hacer, porque nadie está pendiente de nosotros porque nadie nos conoce, quizás empiecen a ser en vez de sólo aparentar.
Mientras tanto, sólo pido una cosa a esos que leen esta columna: No usen bolsas Zara en la calle ni se compren poleras horrorosas en la ropa americana sólo porque son de alguna marca increíble. Sean un poco mejores que aquellos que cubren sus carencias personales aparentando.
Para aquellos que quieren informarse un poco más del tema, hay un libro llamado "Yo me he llevado tu queso" que explica el cómo ser chanta sin que se note mucho.
Eso por ahora.
Saludos a los que están y a los que se han perdido. Recuerden que para la mayoría estoy siempre a un click de distancia.
Mrs.PiratePeach
(Emolais, Metrosexual y Femicida)
No por lo que podrían pensar aquellos que me conocen: Esa manía mia de despreciar todo lo que se populariza hasta desprestigiarse o eso de ser incapáz de usar algo sobrevalorado.
Podrían culpar a aquella mala experiencia, cuando en un momento de desesperación entré a buscar algún pantalón y salí huyendo cuando escuché en el vestidor de junto una chica con demasiado chicle en la boca, con ese acento que te hace cruzar la calle por miedo a que te asalten, preguntándole a su amiga igual de flaite que ella "Oye, no me veo guatona?".
Ese momento "Oops"en el que una se da cuenta de que está en el lugar equivocado.
Porque una cosa es pasar por eso en Patronato, donde una sabe que está en territorio ajeno, pero otra cosa es cuando te das cuenta de que aquellas fronteras sociales ya no son respetadas.
Cierto, hace mucho que esa frontera fue desplazada, pero el encontrar especímenes de ese calibre es diferente; bien saben que yo he defendido al roto huachaca como un personaje 100% chileno en mi afán de reconocimiento de las raices nacionales, pero una cosa es un personaje popular y otra muy diferente es un flaite. De partida, ningún guachaca va a andar tratando de aparentar algo que no es, mientras que uno de estos otros personajes es capáz de vender a su familia por una zapatilla de marca... O en este caso, por una camisa de Zara.
Y luego, ¿Qué creen que piensa una de las personas que andan en la calle con bolsas Zara de forma gratuita? Porque no es que lleven algo que acaban de comprar en la tienda (algo que de por sí habla mal de esa persona por su mal gusto), sino que es cualquier otra cosa.
¿No les da vergüenza que los asocien con una tienda tan desprestigiada como esa?
¿O acaso hay alguna cospiración de la competencia, que le entrega bolsas de Zara a gente horrorosa para que anden con ellas por la calle y así desprestigiar a la tienda?
Pero con lo arribista que son los chilenos en general, no me extrañaría que sea sólo parte de su absurdo afán por aparentar algo que no son, después de todo hasta hace poco aún andaban con celulares de palo y hasta el día de hoy llenan los carros del super para que los vean pero al final no compran nada.
También están los que compran ropa de marca en Bandera, o aquellos que le sacan las etiquetas a los jeans y se las ponen a sus imitaciones.
Hasta me han contado de aquellos que andan con Blackberry's pero sin plan.
Entonces me pregunto la razón y no encuentro otra más que aquello que siempre ha estado en el alma de Chile: El querer ser más, pero como eso implica demasiado esfuerzo es mejor solamente aparentar que lo somos.
Es el autodenominarse "jaguares de latinoamérica" o "los ingleses sudamericanos", el pensar que alguien va a creernos que vamos a ser "desarrollados" vendiendo cobre y frutas, el seguir conservando como gran triunfo el sacar un tercer lugar en el mundial de fútbol del '62... ¿Acaso alguien normal se acuerda del tercer lugar del último mundial?
Pero no importa demasiado, porque el día en que los chilenos se den cuenta de que a nadie le importa lo que hagan o dejen de hacer, porque nadie está pendiente de nosotros porque nadie nos conoce, quizás empiecen a ser en vez de sólo aparentar.
Mientras tanto, sólo pido una cosa a esos que leen esta columna: No usen bolsas Zara en la calle ni se compren poleras horrorosas en la ropa americana sólo porque son de alguna marca increíble. Sean un poco mejores que aquellos que cubren sus carencias personales aparentando.
Para aquellos que quieren informarse un poco más del tema, hay un libro llamado "Yo me he llevado tu queso" que explica el cómo ser chanta sin que se note mucho.
Eso por ahora.
Saludos a los que están y a los que se han perdido. Recuerden que para la mayoría estoy siempre a un click de distancia.
Mrs.PiratePeach
(Emolais, Metrosexual y Femicida)
miércoles, 9 de enero de 2008
La verdad sobre los cuentos de hadas y los ciclos femeninos
¿Alguno de ustedes se ha preguntado qué hace que las mujeres sean tan complejas?
Seguro que lo han escuchado y lo han aceptado como un hecho de verdad absoluta, como que el cielo es azul o que Michel Jackson es blanco.
Pero a razón de la verdad, las mujeres no son complejas, simplemente están confundidas.
Y cómo no estarlo si nos educan desde el momento de nacer con ideas contradictorias...
Nos enseñan que una mujer debe ser independiente, pero nos machacan toda la infancia con cuentos de princesas; nos dicen que somos tan buenas como los hombres en todo, pero se les olvida el detalle de que no somos como ellos ni podemos hacer las cosas como ellos las hacen; nos exijen que seamos profesionales, pero sin descuidar nuestras labores como dueñas de casa, madres abnegadas ni divas... Y la única forma que tenemos de ser "exitosas" es vivir estressadas y culposas toda la vida.
Y encima están los malditos estereotipos.
Osea, o eres la perra deseable, esa que cumple las fantasías de todos los hombres, o eres la mujer virginal que será la madre de los hijos y que, por definición, es frígida.
O eres la modelo de portada de revistas, con cuerpo escultural y tonta como puerta giratoria, o eres la profesional destacada, esa que es valorada por toda la empresa por lo seca y maldita.
O eres una o eres la otra, pero el mundo no te permite ser todo.
¿Y eso por qué? Porque los roles que debe cumplir la mujer se lo prohiben.
Hay que ser demasiado seca para ser rica, inteligente, buena madre, buena esposa, simpática, talentosa y encima una perra en la cama.
De hecho, eso de ser una perra en la cama es algo que es mal visto, por lo que se aprende desde chica a que eso es malo, que no debe gustarte porque si te gusta te vas a ver mal... Osea, te obligan a ser frígida y a fingir orgasmos por mantener la imagen de mujer respetable!
Por si todas esas exigencias absurdas fuesen pocas, hay algo que no podemos olvidar y que tendemos a menospreciar demasiado, siendo en gran parte la razón de todos nuestros males: Las hormonas.
Porque, por muy buenas profesionales que seamos, no podemos negar que hay días en los que nada nos resulta y todo sale mal desde que nos levantamos: Sentimos que el pantalón de siempre se nos ve terrible, que el vecino nos mira feo, que el jefe tiene algo contra nosotras y que el maldito programa fue diseñado para hacernos la vida imposible. Pero la realidad no se ha alterado desde el día anterior y es sólo culpa de las hormonas of doom.
Entonces, ¿Cómo pretendemos estar a la misma altura de un hombre que no sufre de esos cambios? Y aún así tratamos en contra de la misma naturaleza y sin ningún buen resultado posible, como Sísifo con sus piedras.
Aquellos que dicen que las mujeres son seres complejos están muy equivocados. En el fondo todas quieren lo mismo, aunque muy pocas estén dispuestas en estos días a aceptarlo porque sería muy mal visto.
Pero, por esta vez dejaré esto hasta aquí.
Quizás otro día les diga qué es eso que todas las mujeres quieren.
Saludos a mi Castor, a mis amigos de siempre, a los que leen esto a pesar de todo y a los que se mueren por escribirme algún comentario pero no lo hacen porque les da vergüenza que todos sepan que leen esto.
Y especialmente esta vez, un saludo a María Magdalena... En azul, como te gusta a ti.
Mrs. Pirate Peach
(la única cabra integral)
Seguro que lo han escuchado y lo han aceptado como un hecho de verdad absoluta, como que el cielo es azul o que Michel Jackson es blanco.
Pero a razón de la verdad, las mujeres no son complejas, simplemente están confundidas.
Y cómo no estarlo si nos educan desde el momento de nacer con ideas contradictorias...
Nos enseñan que una mujer debe ser independiente, pero nos machacan toda la infancia con cuentos de princesas; nos dicen que somos tan buenas como los hombres en todo, pero se les olvida el detalle de que no somos como ellos ni podemos hacer las cosas como ellos las hacen; nos exijen que seamos profesionales, pero sin descuidar nuestras labores como dueñas de casa, madres abnegadas ni divas... Y la única forma que tenemos de ser "exitosas" es vivir estressadas y culposas toda la vida.
Y encima están los malditos estereotipos.
Osea, o eres la perra deseable, esa que cumple las fantasías de todos los hombres, o eres la mujer virginal que será la madre de los hijos y que, por definición, es frígida.
O eres la modelo de portada de revistas, con cuerpo escultural y tonta como puerta giratoria, o eres la profesional destacada, esa que es valorada por toda la empresa por lo seca y maldita.
O eres una o eres la otra, pero el mundo no te permite ser todo.
¿Y eso por qué? Porque los roles que debe cumplir la mujer se lo prohiben.
Hay que ser demasiado seca para ser rica, inteligente, buena madre, buena esposa, simpática, talentosa y encima una perra en la cama.
De hecho, eso de ser una perra en la cama es algo que es mal visto, por lo que se aprende desde chica a que eso es malo, que no debe gustarte porque si te gusta te vas a ver mal... Osea, te obligan a ser frígida y a fingir orgasmos por mantener la imagen de mujer respetable!
Por si todas esas exigencias absurdas fuesen pocas, hay algo que no podemos olvidar y que tendemos a menospreciar demasiado, siendo en gran parte la razón de todos nuestros males: Las hormonas.
Porque, por muy buenas profesionales que seamos, no podemos negar que hay días en los que nada nos resulta y todo sale mal desde que nos levantamos: Sentimos que el pantalón de siempre se nos ve terrible, que el vecino nos mira feo, que el jefe tiene algo contra nosotras y que el maldito programa fue diseñado para hacernos la vida imposible. Pero la realidad no se ha alterado desde el día anterior y es sólo culpa de las hormonas of doom.
Entonces, ¿Cómo pretendemos estar a la misma altura de un hombre que no sufre de esos cambios? Y aún así tratamos en contra de la misma naturaleza y sin ningún buen resultado posible, como Sísifo con sus piedras.
Aquellos que dicen que las mujeres son seres complejos están muy equivocados. En el fondo todas quieren lo mismo, aunque muy pocas estén dispuestas en estos días a aceptarlo porque sería muy mal visto.
Pero, por esta vez dejaré esto hasta aquí.
Quizás otro día les diga qué es eso que todas las mujeres quieren.
Saludos a mi Castor, a mis amigos de siempre, a los que leen esto a pesar de todo y a los que se mueren por escribirme algún comentario pero no lo hacen porque les da vergüenza que todos sepan que leen esto.
Y especialmente esta vez, un saludo a María Magdalena... En azul, como te gusta a ti.
Mrs. Pirate Peach
(la única cabra integral)
miércoles, 2 de enero de 2008
El comienzo del año de la Cabra y del Castor
Comienza un nuevo año, el año de los terremotos, de las erupciones volcánicas y de las grandes catástrofes.
Para ustedes.
Para mi es el primer año con el amor de mi vida, viviendo en este remanso de felicidad absoluta.
... Ya están aburridos de leer lo mismo, lo sé, y es muy comprensible porque nadie entiende la felicidad ajena a menos que la haya experimentado personalmente.
Y dudo que haya alguien en este mundo que haya conocido tanta felicidad.
Pero por ustedes, simples mortales, voy a dejar de restregarles mi felicidad en sus caras y volveré a hablar de otros temas.
Anoche murió Julio Martinez, uno de los más grandes periodistas y comunicadores que haya tenido el periodismo chileno... De esos que dejaron de existir hace muchos años.
Me acuerdo que siempre me encontraba con él en el canal 13, como si viviera en los pasillos de ese edificio, incluso cuando se notaba que le quedaba nada de vida.
También entró en erupción el volcán Llaima... Otra vez.
Podría referirme a aquellos paseos de curso al refugio en la nieve, pero la verdad es que me da un poco de lata. Suele pasarme eso cuando me toca acordarme del tiempo en Temuco, cuando era feliz con la vida simple de región.
Santiago tiene ese algo depresivo que siempre me hizo decaer mi poco estable ánimo.
Tal vez por eso en algún momento consideré la idea de irme a otra ciudad, como para ayudar a la descentralización del país.
Idea que se me pasó cuando me di cuenta de que el ritmo de otras ciudades, con esa calma insufrible, me enfermaba aún más.
Finalmente necesito del estress y de la presión constante, a pesar de que siempre me queje de que estoy cansada y de que ya no puedo más. Luego me doy cuenta de que puedo seguir rindiendo un poco más y de que sigo sin superar mi propio límite porque aún no lo encuentro.
Y ahora creo que nunca lo voy a encontrar, porque ahora está siempre la capacidad de dar un poco más.
... A menos de que me gane el sueño.
Creo que no voy a escribir mucho más, más que nada porque hoy tengo harto que hacer, pero antes me queda por decir que el sol brilla y el cielo es azul, que las calles están más desocupadas y que el mundo anda un poco más calmado.
Es la calma antes de la tormenta.
Cuídense de los guarenes, todo el mundo sabe que detrás de esos ojos acuosos y tiernos hay demasiadas enfermedades y que son ellos los que se llevaron el queso, así que no crean que por ser animales pequeños este año va a ser miserable, al contrario... Recuerden esos años medievales en Europa y sus pestes.
Saludos a aquellos que aman y también a aquellos que les duele la felicidad ajena porque sus vidas están vacías, como sus almas.
... Y para aquellos que me deben el abrazo de año nuevo, yo les mando el mio de forma virtual, como siempre.
Besos a todos, en especial a cierto castor.
Mrs. Pirate Peach
Para ustedes.
Para mi es el primer año con el amor de mi vida, viviendo en este remanso de felicidad absoluta.
... Ya están aburridos de leer lo mismo, lo sé, y es muy comprensible porque nadie entiende la felicidad ajena a menos que la haya experimentado personalmente.
Y dudo que haya alguien en este mundo que haya conocido tanta felicidad.
Pero por ustedes, simples mortales, voy a dejar de restregarles mi felicidad en sus caras y volveré a hablar de otros temas.
Anoche murió Julio Martinez, uno de los más grandes periodistas y comunicadores que haya tenido el periodismo chileno... De esos que dejaron de existir hace muchos años.
Me acuerdo que siempre me encontraba con él en el canal 13, como si viviera en los pasillos de ese edificio, incluso cuando se notaba que le quedaba nada de vida.
También entró en erupción el volcán Llaima... Otra vez.
Podría referirme a aquellos paseos de curso al refugio en la nieve, pero la verdad es que me da un poco de lata. Suele pasarme eso cuando me toca acordarme del tiempo en Temuco, cuando era feliz con la vida simple de región.
Santiago tiene ese algo depresivo que siempre me hizo decaer mi poco estable ánimo.
Tal vez por eso en algún momento consideré la idea de irme a otra ciudad, como para ayudar a la descentralización del país.
Idea que se me pasó cuando me di cuenta de que el ritmo de otras ciudades, con esa calma insufrible, me enfermaba aún más.
Finalmente necesito del estress y de la presión constante, a pesar de que siempre me queje de que estoy cansada y de que ya no puedo más. Luego me doy cuenta de que puedo seguir rindiendo un poco más y de que sigo sin superar mi propio límite porque aún no lo encuentro.
Y ahora creo que nunca lo voy a encontrar, porque ahora está siempre la capacidad de dar un poco más.
... A menos de que me gane el sueño.
Creo que no voy a escribir mucho más, más que nada porque hoy tengo harto que hacer, pero antes me queda por decir que el sol brilla y el cielo es azul, que las calles están más desocupadas y que el mundo anda un poco más calmado.
Es la calma antes de la tormenta.
Cuídense de los guarenes, todo el mundo sabe que detrás de esos ojos acuosos y tiernos hay demasiadas enfermedades y que son ellos los que se llevaron el queso, así que no crean que por ser animales pequeños este año va a ser miserable, al contrario... Recuerden esos años medievales en Europa y sus pestes.
Saludos a aquellos que aman y también a aquellos que les duele la felicidad ajena porque sus vidas están vacías, como sus almas.
... Y para aquellos que me deben el abrazo de año nuevo, yo les mando el mio de forma virtual, como siempre.
Besos a todos, en especial a cierto castor.
Mrs. Pirate Peach
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