jueves, 29 de noviembre de 2007

Un día perdido antes del cambio de folio.

El otro día, cuando me puse a botar cosas y a ordenar todo lo que me iba a llevar, me encontré con varias cosas extrañas.
Estaban algunos escritos del colegio, de esos que hacía en clases aburridas como las de matemáticas, sentada en el asiento del fondo junto a la ventana, desde donde observaba a todo el rebaño. Algunos de esos escritos son bastante terribles, cosas que ahora llamaría "asquerosamente emo", algo esperable porque es imposible negar que también fui adolescente depresiva e incompredida... Siendo el tiempo verbal para ese "ser" la parte importante de esa frase, no confundir.
También habían varios paper de historia, esos que guardé de mis tiempos de periodismo y que eran lo único que valía la pena de esa carrera.
Encontré un par de dagas, muy bonitas y de estilo oriental. Pero no oriental "made in china", me refiero a oriental tipo arabesque.
Y obviamente junto con ellas estaba mi beretta... Descargada, como siempre.
También estaban todos mis remedios, esos que no pretendo volver a tomar nunca más porque ahora todo lo soluciono con endorfinas; desde los instantes depresivos a las gripes virulentas.
Estaban todos los restos de los cumpleaños de la Isa, cosa que también dejaré que ella decida si quiere o no, aunque hay un par de cosas que de todas formas me voy a llevar aunque ella no quisiera, como el mega-baúl y la cama, más que nada porque no he encontrado otra que me agrade más.
Mientras, del otro lado, he seguido con mi exterminio implacable contra civilizaciones completas que habitaban el departamento. El estado de abandono, de descuido absoluto y triste, con esa tristeza de aquello que se ha maltratado de forma gratuita y arbitraria por criaturas sin alma ni corazón, sólo penosas corazas vacias que tratan de cubrir con sus gustos desastrosos lo horribles que son en realidad.
La naturaleza no es injusta, sólo es natural, al igual que el destino tampoco es justo, simplemente es. La vida es lo único justo, aunque para darse cuenta de eso hay que verla desde otra perspectiva, como cuando un escultor toma distancia de su obra para apreciarla en su totalidad; del mismo modo, cuando te elevas por encima de los demás en las alas de un angel, donde el aire es más limpio y los colores y las formas son más nítidas, puedes apreciar mejor las vueltas que ha tenido que dar el mundo para que finalmente todo esté en orden, tal y como debe ser.
Claro, para algunos es confuso, pero eso suele pasarle a aquellos que sólo tienen una muy pequeña parte de la obra completa. Otros afortunados pueden observarla desde la lejanía y apreciar que todo es perfecto.
Extrañamente perfecto.
Porque los mortales no suelen entender que la perfección existe cuando se mezclan los ingredientes adecuados de forma precisa.
Lo que me recuerda que tengo que llegar a cocinar.
Porque esto de ser de pronto "the perfect housewife" es asombrosamente delicioso. Esto de preocuparme de preparar algo de comer en mi stylish juego de ollas nuevo para servir en mi stylish vajilla nueva, precuparme de mantener el orden en mi nice living para luego darme un baño de espuma en mi baño decorado de forma tan delicate que da gusto... Y más tarde dormir abrazada a mi señor esposo en sábanas nuevas...

La vida es perfecta dentro de toda su imperfección y sólo me queda dar gracias por cada uno de estos detalles que la hacen hermosa.
Puede que todo esté mal afuera de mi burbuja de felicidad absoluta, pero dentro de ella no existe nada más que el amor y el deseo incontrolable de ser mejor, de ser más, de ser tan perfecta como se espera de mi.
Sólo por ti busco la perfección, para poder hacer realidad todos tus sueños, para poder hacerte feliz por siempre.
...

Otra vez desvarío.
Saludos a aquellos que entienden.

.Pirate Peach

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